Solange Freyre

Solange Freyre

Soy de Buenos Aires, Argentina. Mi madre tocaba un poco el piano y canturreaba por la casa. Mi papá escuchaba música en la radio, sobre todo tango. Desde chicos hacíamos música con mi hermano Alexis en el Garage de casa. Cantábamos muchas canciones de The Carpenters. Y a los 15 me uní a un coro y comencé a tomar lecciones de canto, y descubrí que mi voz salía de manera muy especial y era capaz de emocionar. Ahí empezó todo.

No soy una persona de modelos, nunca fui fan. Mi grupo favorito en mi adolescencia era Aha, supongo por el inmenso vocalista además de las canciones. La voz y el “cómo decir” es muy importante para mí. Luego sí tuve referentes en teatro musical, las grandes Barbra y Liza. Y cantantes pop mis referentes son Celine Dion y Whitney. Me gustan las grandes vocalistas pero que saben decir. No sólo hacen gala de la voz.

Hay que formarse mucho, como en todo. Pero sobre todo, hay que conocerse a uno mismo, para poder sacar el arte y la expresión de un lugar genuino. La técnica y la experiencia dan la solidez, te posicionan de una manera muy potente, pero la magia viene contigo y con lo conectado que estés contigo mismo y el universo.

No el estrellato, sino el poder forjar una carrera para poder seguir creando sin limitaciones. Tanto por los contactos como por los recursos económicos. Pero muchas veces cuando te dedicas al teatro musical, estás súper formado, tienes toda la experiencia, pero es difícil saltar a una carrera en solitario, una carrera discográfica. Por eso digo que el teatro es el amante más ingrato que una pueda tener. Siempre estás detrás de un personaje o de una gran maquinaria que es la obra musical, sobre todo si es una franquicia. 

Después de la pandemia, y durante ella, mi profesión está fatal. A nivel presencial, claro que siempre crisis es igual a oportunidad, y hay que trasladar todo a las redes y al mundo online. A algunos nos cuesta más, porque no tenemos el conocimiento o el equipo necesario para hacerlo, pero en eso estamos. Es cierto que demanda mucho tiempo y energía y hay que aprender a hacerlo. Igual, la música en vivo, una obra de teatro, siempre son necesarias, son irremplazables. 

Los últimos casi tres años me he dedicado sólo a proyectos personales. Mi unipersonal, y mi disco. Pero anteriormente, cuando tuve que interpretar papeles o abordar performance o conciertos, siempre me dejo tomar por el personaje, que entre en mí y me use como instrumento. Y no al revés. Nunca he puesto un personaje para satisfacer mi ego, sino que he puesto a Solange a disposición del personaje. Es infinitamente más enriquecedor y divertido.

Sobre mayor logro artístico, Uy, muchos. Porque han sido muy diferentes. Hacer Drácula en el Luna Park frente a 5000 personas fue inmenso. Pero hacer mi unipersonal frente a 50 también. Porque es mi historia mi texto y no hay protección. Estás totalmente expuesta. Y mi disco! Todo un reto, muy personal, con todo el corazón. Así puedo enumerar muchas experiencias, todas muy enriquecedoras.

Últimamente los castings que he realizado han sido self tape. A mí me parece mucho más útil y te evita perder un montón de tiempo. Yo no creo realmente en que nuestro trabajo sea competitivo. Si se necesita un determinado perfil, dónde está la competencia si cada uno es único y diferente? No somos clones. Eso es lo hermoso de esta profesión, ser uno mismo, lo más fiel a uno mismo que se pueda.

Yo escribo lo que quiero contar, lo que me atraviesa, lo que me pasa, lo que voy aprendiendo y quiero compartir con el resto de humanos. No soy de hacer muchos covers, claro que entreno cantando canciones de otros. Y elijo generalmente canciones con una gran letra, que cuenten algo de verdad, y canciones con un reto musical, ya sea un rango vocal amplio o gran fiato, o algo así. 

Mi parte de baile es la que he explotado menos. Generalmente me pongo en manos de un coreógrafo. No suelo crear coreografía salvo para obras musicales infantiles donde soy autora y directora, y hago pasos sencillos que los niños puedan copiar. Pero me encanta bailar y muchas veces, por ejemplo, en la final de Got Talent, donde hice Evita cantando y bailando, yo le digo al bailarín coreógrafo lo que quiero contar y él lo traduce a danza. Sé siempre lo que quiero contar y cómo.

Lo más importante para nuevas artistas y que he aprendido a esta altura de mi vida es aprobarse una misma frente al espejo. No querer ser para nadie, excepto ser para una misma. Pero, hacer ejercicio, comer bien, descansar y cuidar la piel es necesario, hay que cuidar y potencia lo que nos ha sido dado. Que se formen, no necesariamente la educación formal, no creo en ella. Creo en la curiosidad, el picotear aqui y allá, formarse con muchos profesores, observar a compañeros, observar al ser humano, observarse a uno mismo. Sí consolidar la técnica vocal pero siempre aprender nuevas maneras de expresar con la voz. Consolidar la danza también, con sus diferentes estilos y maneras de expresión. Menos ego y más humildad, para observar más, escuchar más, y hablar menos.

Mover mi disco pronto y sacar nuevos singles. Reponer mi obra unipersonal en Buenos Aires y posteriormente en Madrid. Y lanzar mi curso de gimnasia hipocresía online, que no tiene que ver con lo artístico pero ayuda mucho a mujeres y hombres con la postura, con una buena figura fuerte y sana, con la respiración, etc.