Patricia Arizmendi

por Sherif Awad


Patricia Arizmendi

-Mi familia no pertenece al mundo del cine, la música o el teatro. Se dedican a otras profesiones. Es un tanto misterioso que me quisiera dedicar a ello desde pequeña. Por parte de mi padre si hay una orientación a la escritura, al texto escrito.
 ¿Cómo empezaste a sentirte interesado en las artes / entretenimiento? 
Fui gimnasta rítmica desde muy pequeña. Era mi gran pasión. Todo el día pensaba en ello. Y también toqué el violín desde los siete años. Desde ahí me viene mi curiosidad por la música, la danza y por interpretar personajes que imaginaba. 



-Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Ava Gardner, Alfred Hitchcock y Billy Wilder, en mi casa se veían muchos clásicos. Después todo el cine de Almodóvar y Julio Medem. Después en la adolescencia, di Caprio, Kate Winslet y Claire Danes me tenían absorbida. Musicalmente tengo un gusto muy amplio desde la música clásica, hasta las bandas sonoras de Morricone. Y después R&B, rap… Y también soy muy de baladones….

-Yo creo que no se aprende a ser artista. Se aprende la técnica de los diferentes géneros. Pero ser artista es algo que se lleva dentro y que te impulsa después a mejorar técnicamente. Después buscas formas de desarrollarte y compartirlo pero sin ese impulso ancestral digamos, no te moverías por una profesión tan difícil y competitva.

-Yo estoy satisfecha de mis resultados pero aún tengo muchos sueños por cumplir afortunadamente. 

-Supongo que te refieres a la igualdad de género. Es una labor diaria como la que puede tener toda mujer en su día a día. Yo personalmente no quiero renunciar a sentirme mujer y femenina. No quiero perder mi centro. Me modificaría a mí y a mis personajes. Creo que mi objetivo es poder decir lo que pienso sin gritar, sin cambiar mi esencia. Si me escuchan bien, y si no, los demás se lo pierden. Pero soy muy consciente de la suerte que tengo de haber nacido aquí. En otros países la situación es mucho más dura. Hay mujeres que ni siquiera pueden dedicarse al arte.

-La situación no es sencilla. Cuesta mucho sacar los proyectos adelante. La cultura no es un bien de primera necesidad en España. Para cuando las creadores sacan un proyecto adelante no tienen más remedio que utilizar caras conocidas para conseguir financiación y eso hace que gente con mucho talento se quede atrás. Es injusto pero también obedece a cómo está establecido. Yo he tenido suerte en varias ocasiones y espero seguir teniéndola. Siempre hay un porcentaje de personas que surgen de casting, de la nada digamos. En varias ocasiones he tenido la suerte de optar a esa franja. 

-Depende del tipo de proyecto, sea Teatro Musical, TV, Cine, Jazz… ¡Que se yo! Hago lo que puedo en función de lo surge. Trato de ser moldeable en la disciplina que cuadra en mi vida. No puedo ser demasiado cuadriculada. Escucho mucho la propuesta y al equipo que me dirige y me dejo llevar. Llevo 20 años en esto pero no he perdido (creo) el dejarme llevar. Después si no tengo formación suficiente para afrontarlo tengo que entrenar duro y a diario esa nueva disciplina que se me haya presentado. Y así voy creciendo.
-Para mí fue un gran logro ser Kitty en el “Diario de Ana Frank, un canto a la vida”, del Teatro Calderón, por la reflexión que suponía  en torno a un hecho social de tal embergadura, y por ser la primera vez que el alter ego de Ana Frank se personificaba en una intérprete. “Un Paso adelante”, la serie, también fue un gran logro que me cogió muy pequeña, se emitió en más de 20 países! Pero también lo fue un monólogo que me escribió David Planell para Microteatro en Madrid y que me hizo atrapar a un público que me escuchaba a menos de un metro de distancia durante 15 minutos…
 
-Lo que te comentaba. Los castings que te llegan, los que te llegan insisto, ya han pasado un montón de filtros y además te colocan junto a otras actrices estupendas la mayoría y sabes que no sólo depende de nuestro trabajo. Sí, es difícil la competitividad. Creo que es importante recordarme que hago lo que me apasiona y así trato de evadirme de la competitividad y el examen que supone un casting. Y disfrutar. Disfrutar y disfrutar.

Patricia Arizmendi

-Tengo detenida mi etapa de compositora musical. Pero  entonces, elegía las letras en función de mis sentimientos sobre alguna situación en concreto que había vivido. Las emociones por si solas buscan las palabras y los sonidos que necesitan para salir fuera de mí. Mi material lo tengo en soundcloud como un escaparate al que subo temas que regalo, en algunos casos. Y también comparto demos y grabaciones de trabajos en los que he participado.

Mi consejo para los recién llegados: Ninguno! Jeje. Le diría “adelante” que fue lo contrario que me dijeron a mí, jajajaja. No, es broma. A ver, les diría que sigan su pasión. Y que trabajen, trabajen, trabajen, trabajen, trabajen…. Ah! Y que trabajen! 

-Este verano afortunadamente se reabren los escenarios al aire libre. Estaré en el Festival de Mérida y en los Veranos de la Villa con la revista “La corte del Faraón”. Por otro lado me han propuesto una película que está en primera primerísima fase de guión. Además he confirmado mi participación en una obra de teatro contemporáneo en Madrid. Y llevo un año y medio creando un texto sobre un personaje histórico maravilloso. No todo va a ser esperar a que haya castings…