Mariana Landgrave

-por Sherif Awad

Mariana Landgrave


Sonó Mariana Landgrave;

Nací en la Ciudad de México, mi padre es arquitecto y mi madre maestra de educación especial, considero que teniendo esta familia de entrada había una vena artística y una sensibilidad desde nuestra crianza. Digo nuestra, porque tengo hermanos, de hecho mi hermana mayor es directora de cine por lo que no fue tan extraña mi decisión de estudiar actuación. Las artes me interesaron desde muy niña, me encantaba sobre todo leer y disfrazarme, desde muy pequeña estoy convencida de dedicarme al arte, pero fue poco a poco que fui encontrando mi lugar en el teatro, cine y artes escénicas.

-Mi hermana desde adolescente me ponía a ver películas con ella, así que mis primeros acercamientos al cine fueron a través de ella, viendo películas de Fellini, Kubrick o Guillermo del Toro, Richard Kelly...

Más tarde, tuve la suerte de estudiar en una escuela preocupada por mi formación artística, nos llevaban a obras de teatro, danza o diversos espectáculos de la cartelera de Teatro UNAM o Centro Cultural del Bosque. Recuerdo que las dos primeras obras que vi fueron «El enfermo imaginario» en el Carro de Comedias de la UNAM e «Incendios» de Wajdi Mouawad interpretada por Karina Guidi.

Mis modelos a seguir por su entereza como humanas, por su humildad y calidad actoral son Úrsula Pruneda, Margaret Qualley, Nastassja Kinski, Natalie Portman, Ana Ofelía Murgía, a quien tuve el honor de conocer y por supuesto Meryl Streep.

-Creo que no se puede estudiar para ser artista, considero que estudiar te ayuda a tener herramientas para desarrollarte en el ámbito que desees pero no por eso eres artista. En México además existe un gran problema con las escuelas de teatro y es que enseñan con una pedagogía del terror en la que existe mucho abuso de poder hacia los alumnos. En mi formación lo que más me ha funcionado y me ha llenado de satisfacción es estudiar y conocer otras áreas como filosofía y pedagogía. Creo que como en todas es una carrera de oficio, claro que hay algunos que por su físico, imaginación, capacidad de expresión, sensibilidad o personalidad pueden tener una ventaja, pero al final la actuación requiere que se cultive y se practique. Considero que aprender de uno mismo es de las prácticas fundamentales para un actor pero también de las más difíciles, te confronta todo el tiempo y te hace sentir muy vulnerable.

Mariana Landgrave

-Me encantaría alcanzar el estrellato en todo el mundo, pero creo que antes de eso, me interesa trabajar en proyectos en los que yo crea. Qué el contenido me haga sentido y en los que yo pueda aportar algo con mi actuación. Pienso más en lo que yo puedo darles a los proyectos más que si estos me darán fama y éxito. Si no sucede estaría igual de satisfecha porque confió en mi trabajo y en la historia de subidas y bajadas que he tenido que recorrer.

-Sí los hay, muchos desafíos relacionados con el género. De entrada porque alrededor de 80% de los personajes principales y de los diálogos en películas y series son dichos por hombres. Eso es un inicio es una desventaja, por otro lado aunque parezca paradójico existen muchas más bailarinas, actrices y performers mujeres que hombres. Por lo que hay mucha más demanda, pero mucho menos trabajo significativo. La otra gran arista de la industria es el acoso que se da en todos los niveles, desde directores hasta compañeros, sin mencionar los estereotipos que existen demasiado recargados en el cuerpo de las mujeres y que siguen siendo de peso para escoger a una persona u otra en los castings.

-Aunque hay una industria independiente que ofrece material de calidad, la industria del entretenimiento en México es bastante deficiente, vemos las mismas caras y las mismas historias, muchas veces sin mucho cuestionamiento. Sin embargo, poco a poco he visto que se logran levantar otro tipo de proyectos y que la industria crece poco a poco.

-Cada obra es diferente, no podría decir que las abordo de la misma manera, algunos personajes son más cercanos a lo que soy, otros muy diferentes, así que representan un reto mayor. Lo que siempre intento es observar mucho, abrir mi oído y estar receptiva.

-Es una pregunta difícil sobre mi mayor logro artístico, porque siento que aún no he llegado a mi mayor logro artístico y si llegara no estoy segura de poderlo medir de esta manera, porque considero que todo lo que he hecho es un gran logro y que va avanzando con mi progreso, no podría ponerlos en un estatus de mayor o menor. Hasta ahora es seguir trabajando en el arte en México, creo que no hay nada más rebelde y contestatario que intentar vivir de lo que te apasiona.

-Hago muchos castings, me quedo en pocos. Creo que sigue siendo un negocio lleno de estereotipos, prejuicios y malos tratos, sin embargo he conocido a grandes directoras de casting como a Maria Antonia Yanes y Rocio Belmont que están jugando un papel importante en cambiar y cuestionar los prejuicios, así como abrir las puertas a nuevos rostros, cuerpos y personalidades diferentes. Para mí es un reto el negocio de los castings en mi país pero sospecho que aún tiene mucho que ofrecerme y yo a él. Considero que puedo crecer y estar en proyectos con grandes directores, porque eso sí, México tiene muchos buenos directores de cine.

-Las mujeres son hermosas y atractivas después de un largo día de responsabilidad; no tienen que hacer nada más. Creo que las mujeres son hermosas cuando se ocupan de sí mismas y a la vez son generosas con las demás, no necesitan ninguna rutina de belleza para ser hermosas y atractivas.

-Para los recién llegados, digo, que respiren y tengan mucha paciencia. También que generen prácticas de autocuidado que los haga estar bien con ellas mismas, ocuparse de adentro antes que de afuera, para la actuación y para la vida.

-Tengo algunos proyectos cocinándose, dos obras de teatro en Mérida y Ciudad de México. También estoy estudiando sonido y sigo haciendo casting para películas. Deseenme suerte para que pronto me vean en pantalla.